El delito que mantiene con hambre a El Salvador
 
Gobierno pierde $1.700 mlls por evasión fiscal; lucha contra el hambre necesita $1.480 mlls.

Por Roberto Flores
SAN SALVADOR- Los esfuerzos para erradicar el hambre en El Salvador están perdiendo recursos por culpa de la evasión fiscal. Así lo ha considerado un estudio que señala a los contribuyentes irresponsables como los culpables por las pérdidas anuales $1.700 millones en las arcas del Estado, cantidad que cubriría la inversión por año que el Gobierno necesita para erradicar el hambre del país: $1.480 millones.
El estudio ha sido presentado este miércoles por sus autores, la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad) y Christian Aid, una organización no gubernamental con presencia internacional en la lucha contra la pobreza, y también pone en la mira a otra práctica fiscal que genera críticas: la elusión, que permite de forma legal el no pago de impuestos.
Los datos que han llevado a señalar el contraste entre los niveles de evasión y elusión y las necesidades financieras para erradicar el hambre, fueron tomados de estudios hechos por el gobierno en el sector salud y en la hacienda pública.
El escenario de la seguridad alimentaria en el país no es el mejor: el documento sostiene que en El Salvador, el número de salvadoreños y salvadoreñas que experimenta problemas para resolver adecuadamente sus necesidades alimentarias asciende a cerca de 960.000 personas.
Es el mismo número de hombres y mujeres, niños y niñas, que en el país viven en condiciones de pobreza extrema, catalogada así por las dificultades que tienen las personas que la sufren al momento de acceder a los productos de la Canasta Básica, que contempla, entre otros, 11 alimentos esenciales para el desarrollo pleno.
La falta de una nutrición adecuada les ha pasado factura a estos salvadoreños y salvadoreñas. Un informe presentado en 2011 por el Programa Mundial de Alimentos en El Salvador, reveló que 19.2% de los niños y niñas del país de seis meses a cinco años de vida sufre de desnutrición.
La investigación de FESPAD y Christian Aid retoma otro dato preocupante: un 38% de los infantes de entre 6 meses a 2 años ha sido diagnosticado con anemia (el problema más común en materia de nutrición en el mundo), según un estudio del Banco Mundial publicado en 2012.
De acuerdo a Cesar Villalona, economista que capitaneó el estudio, los datos sobre seguridad alimentaria en El Salvador son el reflejo del deterioro que ha sufrido en los últimos años el empleo, restringiendo los ingresos para estas personas, y la dependencia de los alimentos producidos en el exterior, en escalada desde el abandono del agro nacional.
Recuperar este último sector, trayendo consigo la generación de más y mejores empleos, precisa de una elevada inversión pública, asegura el economista.
La investigación que dirigió arroja un estimado del monto que haría falta para revertir el daño: $1.480 anuales, durante cinco años, para poder recuperar el dinamismo del agro y superar las carencias sociales de la población, ligadas también a las causas del hambre. Es una cifra bastante superior a los poco más de $800 millones que el gobierno destinó en 2012 para la inversión social.
“¿Es factible conseguir es dinero? Creemos que sí, porque hay una evasión de impuestos que según el propio gobierno de la República supera los $1.700 millones”, ha asegurado Villalona.
Ese es el trasfondo del hambre en el país, según el economista: la concentración de la riqueza, expresada en este caso en la política fiscal de un país en donde la evasión y elusión aún son prácticas recurrentes.
Villalona basa sus afirmaciones en los datos del gobierno, citados de una publicación de la Secretaría Técnica de la Presidencia, que estiman que para 2010 la tasa de evasión fiscal rondó el 35%, equivalente a $1.719 millones si se toma como referencia la recaudación tributaria de 2011, que ascendió a $3.193.3 millones.
“También hay leyes que no permiten que ingresen impuestos de las empresas (elusión) por $1.200 millones”, asegura el economista.
Esas leyes, según el estudio, son 26, algunas de ellas vitales en la relación de los empresarios con el Ejecutivo: la Ley de Zonas Francas, la Ley de Comercialización, entre otras.
Tocar esas leyes no es sencillo, y Villalona lo sabe. “No proponemos eliminarlas, hay que estudiar esas leyes, porque si las eliminamos podría generarnos un problema de competitividad, porque los regímenes de zonas francas, por ejemplo, no solo existen aquí sino en todo Centroamérica”, advierte.
Pero con la evasión no hay excusa, asegura. El estudio que lideró señala que “si el gobierno redujera en un 65% la evasión de impuestos, obtendría el 75% de los recursos necesarios para garantizar el derecho a la alimentación adecuada”.
Al combate contra la evasión y elusión, los autores de la investigación añaden un pliego de reformas tributarias, una de las cuales buscarían incrementar el porcentaje que las empresas pagan por el Impuesto Sobre la Renta, tributo que ya generó debates entre empresarios y gobierno cuando fue ajustado hace dos años.
Pese a ello, ajustar las finanzas públicas para superar el hambre no debe de ser algo sujeto a debate, asegura Villalona. “O apoyamos la pequeña producción campesina para ser autosuficiente en el arroz, en el maíz, frijol y hortalizas; o decidimos que los importadores de alimentos sean los que sigan haciendo negocio”, ha dicho.
El documento presentado por FESPAD y Christian Aid forma parte de una campaña realizada en varios países del mundo, entre ellos El Salvador, India y Ghana; en la que se pretende alertar sobre la situación del hambre en la población mundial en contraste con las altas tasas de evasión y elusión fiscal de las compañías multinacionales.
El estudio será presentado en la próxima Cumbre del G8 (las ocho potencias más industrializadas del mundo), a celebrarse en junio próximo en el Reino Unido.                 www.contrapunto.com.sv

y si nos sirven stos poemas en cualquier momento de la vida

58
VIII Huelo mal
Huelo a color de luto en esos díasque las flores enferman por su preciocuando se muere a secas el que es pobreconfiando en que ya pronto lloverá.Huelo a historia de pequeña catástrofetanto que se ha podido quedar con los cadávereshuelo a viejo desorden hecho fedoctorada en respeto su gran llama.Huelo a lejos del mar no me defiendoel algo he de morir por tal olorhuelo a pésame magro les decíaa palidez de sombra a casa muerta.Huelo a sudor del hierro a polvo puestoa deslavar con la luz de la lunaa hueso abandonado cerca del laberintobajo los humos del amanecer.Huelo a un animal que sólo yo conozcodesfallecido sobre el terciopelohuelo a dibujo de niño fatala eternidad que nadie buscaría.Huelo a cuando es ya tarde para todo.        roque dalton

se sigue aprendiendo lo peor y lo bueno cuesta tanto.....

Hacia una posible licenciatura musical

El Salvador podría contar muy pronto con estudios superiores en música
Por Miriam García
SAN SALVADOR - La música es una de las maneras de expresión más universales, así como la pintura, la poesía y otras ramas del arte. Permite expresar el tiempo en que se vive, situaciones, sentimientos, cuando va más allá de ser una mera compañía y se convierte en una forma de vida.
Tomar el arte como forma de vida de una persona es considerado, a veces como una de las decisiones menos comprendidas. Aprender a ejecutar un instrumento termina cayendo en la categoría de “hobby” por dos razones: Primero, la falta de una continuidad institucionalizada de formación musical, que vaya más allá de diplomados, talleres y cursos; y segundo, los escasos espacios para ejercer una profesión relacionada con la música.
Para sacar de este “mito” que muchas veces parece ensombrecer las aspiraciones de los jóvenes que esperan convertirse en artistas, es que la Secretaría de Cultura de la Presidencia, (Secultura) en coordinación con la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia (UPN) están trabajando en echar a andar un proyecto ambicioso e interesante: La Implementación de la Licenciatura en Música.
El Salvador es el único país de la región que no cuenta con estudios superiores en música (el resto de las artes es otra historia). En Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá se cuenta con instituciones superiores, universidades y conservatorios especializados para la enseñanza musical superior.
El proyecto ha iniciado, desde el cuatro de febrero, según informó Secultura, con un diplomado de ocho módulos en el que se están formando músicos nacionales a quienes se envió una convocatoria para que fueran parte de la primera fase del proyecto.
“Hay 55 músicos que están tomando este diplomado ofrecido por la Universidad Pedagógica de Colombia. (...) estamos tratando de hacer este proceso en un año y tener el año que viene, en marzo, el primer grupo de profesores recibidos a través de este proceso de profesionalización de música. Son ellos los que comenzarían a dar clases en la Licenciatura de música”, dijo el director Nacional del Sistema de Coros y Orquestas, Alejo Campos.
Campos presentó junto al decano de la Facultad de Bellas Artes de la UPN, Carlos Eduardo Dueñas, el proyecto de la licenciatura en música que tendrá similitudes con la que se ofrece en Colombia. “Este es un modelo que inicialmente estamos pensado en compartir también aquí en El Salvador, es decir, aquí encontramos músicos que pertenecen a la sinfónica, que han tenido muchísima formación académica musical, que han ejercido la docencia y que tienen esa experiencia” dijo Dueñas, al referirse al proyecto.
Los profesores que integran el diplomado (y futuros docentes de la licenciatura) fueron seleccionados de los docentes del sistema de Coros y orquestas juveniles, que también pertenece a Secultura y a profesores independientes que ejercen la docencia en música en diversos departamentos. Un proceso de selección con él que no todos los entendidos en materia musical están de acuerdo.
Marta Rosales, quien trabajó en el Consejo Nacional de Cultura, hoy Secultura, y tiene una Licenciatura en Musicología del Conservatorio de Odesa, Ucrania, manifestó al respecto: “Es importante que sepamos cuáles fueron los criterios de selección porque según las declaraciones (dadas por Secultura en su sitio web) la Secretaría decidió escoger candidatos a la licenciatura entre las filas de sus empleados. Cerró toda información al público en general sobre tan importante gestión, aún cuando desde el pasado año ya se estaba revelando en ciertos círculos que se abriría ese diplomado”.
“El Salvador cuenta con una veintena de músicos especializados en el extranjero en disciplinas diversas yslide temporada sinfnica 03 me parece que la cooperación colombiana debería saber de esto (la Secretaría está informada al respecto), porque seguramente abarataría costos formar a nuestros futuros músicos con maestros nacionales” dijo Rosales en relación con el involucramiento de maestros extranjeros en el diplomado.
Por otra parte, Rosales también opina que “siempre es positivo crear un espacio de estudios superiores en artes en este o en cualquier país”.
Secultura sostiene en la presentación del proyecto que el costo por alumno en el diplomado rondar los cuatro mil 500 dólares, los cuales serían “absorbidos” por la Secretaría. “Nadie está pagando nada”, dijo Alejo Campos, en referencia a los maestros que iban a recibir el diplomado. En materia de costes para la licenciatura, aún no se tiene nada claro.
Lo único que se ha profundizado sobre lo que sería una “segunda fase” del proyecto son las universidades que se postulan como “candidatas” para impartir la licenciatura. “En este momento estamos en reuniones bilaterales y de acercamiento con algunas universidades del país, que serían quienes adoptarían y adaptarían el plan musical que tiene Colombia” dijo Campos. Estas son La Universidad Francisco Gavidia y la Universidad Pedagógica, en San Salvador, y la Universidad Gerardo Barrios en San Miguel.
Otra de las reacciones que ha generado el anuncio de esta licenciatura es de una cautelosa alegría por parte de los entendidos en materia. Julio Rodas, quien es músico y es parte del estudio de grabación “Soundtrack Studio”, en nuestro país, manifiesta que “realmente es algo muy positivo que al fin se esté tomando la rama musical con más seriedad e interés de parte del estado. Esperaría que sea un esfuerzo serio y que se le de continuidad al proyecto.”
Con respecto al futuro de los licenciados, Rodas esperaría que a la par del proyecto, existan las oportunidades laborales: “El otro punto es que, se debe crear una infraestructura que de cabida a los músicos que van a ir saliendo de esta carrera”.
Alejo Campos, por su parte, indicó que las orquestas “se seguirán creando; El Salvador tiene una cantidad de jóvenes que quieren dedicarse a la música, hay mercado. Esta licenciatura es posible”.
El Plan de Estudios de la Universidad de Colombia, con respecto a la licenciatura en música, es con miras a la docencia. “Nosotros tenemos el doble propósito, la formación musical y la formación docente”, dijo Dueñas.
Con todo, el sólo anuncio de esta licenciatura despierta una serie de expectativas sobre la evolución que puede tener a futuro. “Realmente habría que ver más detalles sobre la carrera, pues en sí, decir solo licenciatura en música es demasiado general. Tendría que especificarse si se van a enfocar más en instrumentistas, musicólogos, historia... Aunque supongo que el proyecto está bien preliminar”, manifiesta Rodas.
Actualmente, en El Salvador los estudios en música no pasan de diplomados y cursos. No existe una capacitación institucionalizada. El Centro Nacional de Artes (CENAR) ofrece cursos libres y regulares para niños y jóvenes y muchos de estos alumnos forman parte, paralelamente, de las orquestas juveniles nacionales.
Sin embargo, fuera de estas dos formaciones, no existe un esfuerzo más para la especialización en música. Los que no ingresan al CENAR y no pertenecen a las escuelas optan por estudios privados o estudiar fuera del país.
“Esperaríamos que los profesores diplomados continúen en el proceso de formación de otros músicos que seguramente requieren de este mismo proceso, pero también más adelante de jóvenes que terminando sus estudios en bachillerato decidan emprender la carrera de información musical profesional y de licenciatura”, manifestó Dueñas con respecto a quienes quieran ingresar a la licenciatura más adelante.
Lo que se busca es que la primera promoción esté preparada en marzo del año entrante. En ese tiempo deben haber finalizado las gestiones con las universidades postulantes, acondicionado infraestructuras y preparado el plan de estudios, para que la licenciatura pueda iniciar con todos los insumos necesarios. Lo que esperan los músicos y también los interesados en el arte y cultura del país es que luego del despegue, salvando las turbulencias, el vuelo de la educación musical en El Salvador no se detenga.


                                                                                           link de noticia:


                                       http://www.contrapunto.com.sv/artes/hacia-una-posible-licenciatura-musical
                                                                                

Cenizas y piedras