haciéndole cosquillas al sol desgaste mis trovas y mis cuadernos
puse trampas a mis sombras mas nada resulto, nada calló.
Puedes parte en una esquina lanzarme una piedra y romperme la frente
tratare de esquivarla y aunque tal vez merezca esa piedra, tal vez la
merezca
pero recuerda que la piedra es ruda, es áspera, Es inerte la usaría para
cuando llegue el buen tiempo la usaría como un espejo, como mi primera muerte,
a la que sobreviví
mi sangre teñirá de rojo esa piedra y tendrá mayor peso así´.
quítame las calles luminosas por no hacer reír al sol
trataras de hacerlo lo se de
memoria destino sin mañanas y sin carteles
pero piensa que esas calles existirán aunque la guitarra parezca santo
de madera en la pared
y mis apuntes de canciones se conviertan en trapos sucios que ahora se
convierten
yo derramare el tiempo que me toca en ellas porque el 7 es el numero de la luz
puede que las lámparas alumbren una silueta que no dejara de serlo por
tal
quizá que el sol enfurezca la
negra noche me abrase cante al revés el clarinero
pero recuerda siempre que estaré buscándote, destino sin mañana y sin
carteles
como un niño busca su pelota perdida por años y que no consigue olvidar
asi te buscare con la esperanza difunta y el corazón tranquilo pero
alegre
estaré buscando aun sabiendo que no encontrare nada sino uñetas ,
guitarra y voces
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